Muchas startups consiguen el dinero que necesitan para crecer gracias a las rondas de inversión. Te explicamos de qué se trata, cómo funciona el financiamiento y todo lo que necesitas saber.
Los emprendimientos tecnológicos y startups suelen financiar su crecimiento a través de las rondas de inversión, una herramienta clave que les permite acceder al dinero de firmas de capital de riesgo o venture capital. Desde la primera etapa conocida como capital semilla, hasta llegar a rondas avanzadas o incluso a una salida a Bolsa (IPO), este mecanismo les brinda los recursos para expandirse, innovar y consolidarse en el mercado.
Ronda de inversión: qué es y por qué es clave para las empresas
Una ronda de inversión es una forma de financiamiento que algunas empresas, mayoritariamente de tecnología, utilizan para acceder a capital. Las rondas, también llamadas series de financiamiento, son muy importantes para las compañías porque les permite utilizar ese dinero que reciben para consolidarse, crecer y expandirse.
A su vez, son un importantísimo estímulo para las startups que puede permitir, incluso, la creación de nuevas tecnologías.
Quién invierte en las rondas de financiamiento
Generalmente, el dinero que se otorga en las diferentes rondas de inversión surgen de firmas de capital de riesgo (o venture capital, en inglés), inversores ángeles o aceleradoras, entre otros.
Todos ellos buscan invertir y formar parte de proyectos que, consideran, pueden convertirse en exitosos. A cambio de brindar dinero, este tipo de inversores pasan a formar parte de la empresa o emprendimiento en cuestión, convirtiéndose así en sus socios/accionistas.
El objetivo de estos inversores es que la empresa crezca para, como mínimo, recuperar el capital invertido.
Tipos de rondas de inversión: serie A, B, C, D y E
Las rondas de inversión se definen por categorías, las cuales corresponden a una etapa particular de maduración de la compañía. Es decir, se corresponden con el momento particular de vida en que se encuentra la empresa o emprendimiento. Si bien cada etapa puede variar, a grandes rasgos podríamos definir que cada etapa tiene las siguientes características:
Ronda o capital semilla: es la primera etapa de financiación y, normalmente, proviene de los ahorros de los fundadores o de la financiación de amigos, amigas y familiares. También puede suceder que un inversor ángel se involucre desde esta etapa y apoye el proyecto con su dinero. Es la que transforma una idea en el inicio de un negocio. En esta etapa, el dinero suele invertirse en el desarrollo del producto, la investigación de mercado, la creación de un plan de negocio o en la estructura de la empresa. Se busca que la startup comience a ser rentable, para luego poder pasar a una ronda de inversión superior. Generalmente, se recauda menos de 1 millón de dólares y, además del dinero, importa la guía y el acompañamiento de mentores.
Serie A: en esta ronda, la cantidad de dinero que recibirá la empresa es mayor que en la ronda semilla y se destina a contratar empleados y empezar a generar más ingresos. Ayuda a consolidar el modelo de negocio, debido a que la empresa ya cuenta con una estrategia de negocios bastante más consolidada. Las cifras de este tipo de series de inversión van, en la mayoría de los casos, de 1 a 15 millones de dólares.
Serie B: aquí el objetivo ya es incrementar el valor de la empresa y los ingresos obtenidos. En esta etapa el negocio o la empresa comienza a expandirse y los potenciales inversores analizan la evolución de la empresa, cuál es su participación en el mercado y qué ventajas tiene frente a sus competidores. Las cifras van, generalmente, de 15 a 50 millones de dólares.
Serie C: la empresa ya funciona de una manera consolidada. El objetivo es obtener más dinero para el desarrollo de nuevos productos, adquisiciones o incluso, para empezar a preparar lo que podría ser la salida a cotización en la Bolsa. Los inversores buscan que la firma desarrolle nuevas unidades de negocio o se consolide como referente en su sector. Las cifras suelen ir de los 50 millones de dólares en adelante.
Serie D: su objetivo es una fuerte expansión y mejora en la estructura de la compañía que logra una masividad y se incrementan los presupuestos publicitarios.
Serie E, F, G, etc.: en la medida que la empresa crece y continúa buscando dinero para financiarse, pueden producirse nuevas rondas de inversión que buscarán objetivos cada vez más ambiciosos.
Finalmente, las empresas dejan de tener rondas de inversión cuando realizan su salida a cotizar en la Bolsa mediante una Oferta Pública Inicial (IPO, por sus siglas en inglés). También, cuando es comprada por otra empresa.
Rondas de inversión: cómo pueden beneficiar a los empleados
Aunque no parezca, las rondas de inversión pueden ser un incentivo muy interesante para los trabajadores de la empresa. A veces, algunas ofrecen a potenciales empleados talentosos recibir una parte de su salario en acciones de la compañía.
Si luego la startup es exitosa, esas acciones podrán llegar a valer mucho dinero y, de esa manera, tener un ingreso muchísimo mayor al que hubieran percibido por su trabajo.

