La Oferta Pública Inicial o IPO es un momento clave en la vida de una compañía. Qué implica para las startups y cómo se relaciona con el capital de riesgo.
La Oferta Pública Inicial (IPO, por sus siglas en inglés de Initial Public Offering) es un paso clave en la evolución de startups y empresas que ya pasaron por rondas de inversión y buscan consolidarse en los mercados. En finanzas, se trata de una herramienta fundamental dentro del ecosistema de capital de riesgo o venture capital, que permite a las compañías acceder a financiamiento a gran escala, abrirse al público inversor y, en muchos casos, transformarse en auténticas empresas unicornio.
Qué es una IPO y cómo transforma a las empresas y startups
Una Oferta Pública Inicial es el momento en que una empresa decide ofrecer sus acciones para que puedan ser adquiridas de manera pública. En otras palabras, las empresas pasan a estar disponibles para cualquier persona interesada en comprarla o invertir en ella.
Mediante la IPO, los propietarios de una empresa pueden vender pequeñas porciones de la compañía a aquellas personas interesadas. Se busca recaudar dinero y hacer crecer aún más a la empresa en cuestión. En muchos casos, una empresa suele realizar una IPO cuando busca dinero para desarrollar nuevos proyectos o adquirir más tecnología, entre otros posibles motivos.
La empresa que realiza una IPO comienza a vender y negociar pequeñas partes de la empresa (lo que se llama una acción) en los mercados financieros. De esta manera, se pueden comprar y/o vender acciones libremente entre aquellas personas interesadas en la compra venta de la empresa que realiza la IPO.
Para ponerlo en un ejemplo cotidiano, es como tener una torta en nuestra casa y decidir empezar a venderla en porciones en un puesto callejero, donde cualquiera puede adquirirlas.
Cómo es el proceso de una IPO: paso a paso de la salida a Bolsa
Para realizar una Oferta Pública Inicial la empresa debe realizar un procedimiento extenso, aunque no es difícil: solo debemos contactar a quienes se dedican a este tipo de operatorias y manifestarles nuestro interés.
Por un lado, debe realizar trámites de autorización ante las autoridades y organismos encargados de supervisar los mercados financieros para que se le permita vender las acciones. Por otro lado, debe contactar a bancos o fondos de inversión especializados en realizar IPO. Ellos realizarán una valuación de la empresa (estudiarán cuánto vale la torta) para poder determinar a qué precio deben comenzar a venderse las acciones de la compañía (las porciones de la torta).
Además, contactarán a miles de ahorristas que creen que pueden estar interesados en comprar acciones. El objetivo es ir logrando un número importante de inversores que hagan que la IPO pueda concretarse y ser exitosa.
Aproximadamente, todo el proceso de una IPO puede llevarle a la empresa entre 7 y 8 meses en promedio. Estos tiempos dependerán del país, la empresa y el mercado financiero dónde cotizarán las acciones. Por eso, debemos tomar estos tiempos solo a modo indicativo, ya que pueden ser mayores o menores según cada caso particular.
Qué sucede el día que una empresa debuta en Bolsa
El proceso de la IPO concluye el día que las acciones de la empresa se negocian por primera vez en los mercados financieros. A este día se lo denomina el “Día de Listado de las Acciones”. Ese día, la empresa en cuestión suele hacer un simbólico “toque de campanas” al momento de la apertura de los mercados, anunciando su salida a la bolsa.
A partir de esa jornada, las acciones se podrán comprar y vender libremente a los precios del momento, los cuales irán variando minuto a minuto según haya mayor o menor interés en comprar o vender las acciones. Esa fluctuación es lo que determinará que los precios suban o bajen.
Posteriormente a la IPO, la empresa deberá cumplir con determinadas exigencias y obligaciones de manera periódica, ya que deberá hacer pública su información contable, así como también divulgar los principales acontecimientos que deban darse a conocer a todos los inversores.
Por qué las empresas realizan una IPO: ventajas y beneficios clave
Para muchas empresas, es una oportunidad de recaudar dinero que invertirán buscando crecer aún más. Realizar una IPO es una manera alternativa de obtener dinero sin tener que endeudar a la empresa, como sucedería con un préstamo.
Con la IPO la empresa suma accionistas, es decir, suma socios, que aportan dinero y pasan a formar parte de la empresa.
Que las acciones coticen también le da una gran oportunidad a los accionistas o inversores originales; es decir, los que invirtieron antes de la IPO, de poder cambiar sus acciones por dinero, como también de tener una referencia a diario de cuánto valen sus acciones.
Otro beneficio es que las empresas que cotizan sus acciones tienen que presentar sus balances y toda su información de manera pública, para su control y auditoría. De esta manera, es una forma de que los accionistas también tengan mayor tranquilidad sobre la marcha y las decisiones que se toman en la empresa.
Ejemplos de IPO exitosas: los casos de Facebook, Visa y Alibaba
Muchas de las más renombradas empresas han realizado IPO años atrás. Por ejemplo, Facebook, lo hizo en mayo de 2012 y obtuvo en ese momento 16.000 millones de dólares.
La compañía de tarjetas de crédito Visa fue otra, cuando allá por 2008 obtuvo 17.900 millones de dólares en su debut bursátil. El gigante del comercio electrónico de China, Alibaba, es otra compañía que realizó una IPO con la que recaudó nada menos que 25.000 millones de dólares, en 2014.

