Emprender puede parecer complicado, pero no es imposible. Descubre cómo iniciar tu proyecto de negocio sin morir en el intento.
Comenzar tu emprendimiento no solo requiere dinero, también necesitas una buena idea, planificación y mucho compromiso. Emprender en México implica enfrentar retos, pero también puede ser la oportunidad para transformar tu vida y convertir ese sueño en un negocio rentable.
Si ya decidiste dar el primer paso, aquí te compartimos los mejores consejos para empezar de forma inteligente y sin dejarte vencer por los obstáculos.
Recuerda que grandes emprendedores fallaron muchas veces y volvieron a intentarlo hasta tener éxito. Es por eso que, si estás pensando en emprender, es importante que tengas en cuenta algunas de estas recomendaciones para arrancar un emprendimiento.
Emprender: toma tu idea y conviértela en un producto comercial
¿Tu idea es algo por lo cual la gente va a querer pagar? Antes de preguntarte cómo comenzar con tu emprendimiento, analiza cuáles son sus fortalezas y debilidades y cuántos posibles compradores existen en tu colonia, ciudad o incluso el país. Cuánto tiempo vas a tener que emplear para transformarlo en algo vendible; cómo eso va a afectar tu vida y después, cuánto dinero vas a necesitar y cómo vas a conseguirlo.
Ya sea un emprendimiento de ropa, pintura, cocina, arte, diseño, decoración, o la idea que se te ocurra, es bueno relacionarte con los demás, puede ayudarte a la hora de emprender. Esto te conectará no solo con posibles clientes, sino también con otros emprendedores que pueden enseñarte a reducir el tiempo de aprendizaje y transmitirte su experiencia sobre cómo convertir una idea en un producto o servicio comercial.
Cuando ya tengas clara tu idea y el plan para hacerlo, puede ser de mucha ayuda capacitarte en algunas habilidades, tanto de venta como técnicas; para destacar más tu trabajo o mejorar tu proyecto inicial.
Empieza con un producto mínimo y dale valor agregado con el tiempo
Cuando descubras cuál es tu idea, no trates de convertirla en un mega proyecto desde el inicio. Piensa en cuáles son las funciones o características mínimas que la idea necesita para poder ser ofrecida y mejórala con el tiempo. Si es posible, preguntándole a tus primeros clientes cómo la mejorarían.
Este proceso de empezar con una idea con funciones mínimas, se conoce como Producto Mínimo Viable o MVP (del inglés, Minimum Viable Product). Luego, con capacitación, experiencia y la devolución de tus clientes, puede ir mejorando o incluso, entender que se debe comenzar de cero con la ventaja de no haber usado todo el tiempo y el dinero disponible en un proyecto gigante que después, es mucho más difícil de mejorar o volver atrás.
Busca lo que necesitas para arrancar tu emprendimiento
Si vas a vender un servicio debes tener las herramientas para cumplir con lo que vas a ofrecer. Por ejemplo: un diseñador gráfico necesita tener los programas de diseño necesarios y la computadora adecuada para que funcionen. Un futuro pastelero necesita un buen set de cocina y un horno adecuado.
Así que el dinero que vas a necesitar depende del tipo de negocio que quieres tener, pero puedes comenzar con lo básico y poco a poco hacerlo crecer.
Da a conocer tu emprendimiento en redes y otros canales
Esto se trata de buscar las oportunidades que puedan dar solución a las necesidades de otros. También es uno de los consejos para iniciar un emprendimiento más importante.
Todas las empresas, por más grandes que sean ahora, tuvieron que conseguir un primer cliente. Cuando logres tu primera venta, trata de dar el mejor producto o servicio que puedas de forma que el cliente quiera recomendarte con sus conocidos y amigos. No hay mejor forma de hacer crecer tu emprendimiento que con la recomendación de clientes, ya que esto te convierte en una persona confiable.
Hoy, también cuentas con muchos medios para hacer más visible tu negocio y, al respecto, las redes sociales como canales de venta de productos o servicios son uno de los mejores stands de exposición.
No te desanimes si los resultados tardan en llegar
Si el primer cliente tarda en llegar, ¡no te desanimes! Y cuando llegue, intenta que ese momento sea una experiencia memorable. Si no te fue tan bien como esperabas, espera y sigue intentando. La práctica forma la experiencia y con esta, las oportunidades de mejora.
No esperes vivir de tu emprendimiento a partir del primer mes; planifica una base sólida y firme hasta que veas que ya no tienes que poner tu propio dinero para que el negocio funcione. A esto los expertos lo llaman punto de equilibrio, que no es otra cosa que alcanzar la cantidad de clientes o ventas suficientes para mantener tu emprendimiento, sin tener que poner el dinero de tu propio bolsillo.
Si por algún motivo tu primer emprendimiento no funciona, no es un fracaso, es un nivel extra que alcanzas como emprendedor y que, usado con inteligencia, te puede dar más chances de éxitos en el futuro.
Rodéate de aliados estratégicos
Otro de los buenos consejos para iniciar un emprendimiento es que, en algunos momentos, puede que necesites a alguien que te ayude a emprender. Busca contactos de personas que puedan complementar el producto o servicio que estás ofreciendo.
Por ejemplo, si vas a vender playeras, sería bueno que conozcas alguien que venda jeans para que juntos sean más. Más adelante, pueden unirse y por qué no, crear toda una línea de ropa informal. Así que, según el tipo de producto o servicio, júntate con personas que complementen tu actividad y que puedan aportar valor a tu negocio.
De la misma forma, si tienes dudas de marketing, finanzas, etc., busca personas especializadas que puedan ayudarte o asesorarte en estos aspectos del negocio. Incluso, si estás pensando en un gran proyecto, podrías necesitar a uno o más socios que aporten dinero en el desarrollo de la idea.
En este aspecto, los asesores de empresas en formación, recomiendan que los socios que busques no piensen igual que tú ni tengan tus mismos conocimientos, para que puedan complementarse trabajando en equipo en las distintas tareas que requiere el nuevo negocio en desarrollo.
Haz todo de forma legal y protege tu emprendimiento
El último de los consejos para iniciar un emprendimiento es que registres tu marca o patente. La marca es un nombre, término, signo, símbolo, diseño o una combinación de estos que se le asigna a un producto, servicio o empresa con el fin de identificarlo y distinguirlo de los demás productos, servicios o empresas que existen en el mercado.
Y la patente, en tanto, se registra cuando la idea es tan innovadora (creativa) que no existía antes. Es tu invento y en lo posible, deberías registrarlo como tuyo, tanto para que sume valor como producto o servicio único, como también para protegerlo legalmente en caso de que alguien intente imitarlo en el futuro. Si te resulta muy difícil el trámite, hay personas que trabajan en eso y pueden ayudarte.
Como ves, no vas a necesitar grandes cantidades de dinero para comenzar tu emprendimiento. Tienes que tomar la decisión de querer emprender. Organizar tu tiempo, tus prioridades y el dinero que actualmente tienes o con lo que cuentas para comenzar a desarrollar esa idea que sabes que puede funcionar y que, posiblemente por miedo, nunca arranca.
Se trata de ponerle ganas a lo que sueñas y voluntad para llegar al objetivo. El mundo está lleno de emprendedores que arrancaron de abajo y de a poco fueron creciendo hasta convertirse en grandes empresarios.

