Antes de los 30 es fácil caer en errores con el dinero: gastar sin control, no ahorrar, endeudarte con la tarjeta de crédito o no pensar en inversiones. Cómo evitar esos tropiezos y empezar a construir tu estabilidad financiera.
A los 20 lo queremos todo: viajar, estrenar ropa, salir de fiesta o comprarnos ese coche que tanto nos gusta. Y claro, para eso está el dinero, ¿cierto? Pero si no cuidamos nuestros gastos, usamos mal la tarjeta de crédito, vivimos sin un presupuesto claro o posponemos el ahorro y las inversiones, cuando nos acerquemos a los 30, podríamos encontrarnos con malas noticias.
Aprender de los errores es una de las filosofías más aceptadas para adquirir conocimiento. No obstante, hay errores que se pagan muy caros. Y ante esto, lo mejor es no cometerlos. En especial cuando se trata de errores que afectan nuestra salud financiera.
¿Quieres llegar a los 30 con estabilidad y sin dramas financieros? Aquí te contamos los errores que debes evitar para que tu economía esté sana y tu cartera deje de estar en crisis cada quincena.
Error 1: no elaborar presupuestos personales
Uno de los errores financieros más comunes es administrar tu dinero mentalmente: ¡eso nunca va a funcionar!
Llevar un registro de tus ingresos y egresos por escrito, en Excel o en una app es la mejor forma de planificar tus finanzas. Así serás más consciente de cuánto dinero ganas, cuánto gastas y qué cantidad tienes disponible para otras cosas. ¡Matemáticas mi’ijo!
Error 2: endeudarte
Generar deudas y no liquidarlas es una carga que con el tiempo se vuelve el principal obstáculo para avanzar. Lo que parece una inocente deuda al banco, puede ser un enorme peso unos años después.
Tanto así que puede que ya estés acostumbrado a pagar mes a mes una cantidad importante a tus tarjetas, pero en su mayoría solo estás pagando intereses. ¡Enfócate en liquidar tus deudas y evitar las compras impulsivas!
Error 3: no ahorrar
Genial, no tienes deudas, pero ¡tampoco ahorras! ¡Error financiero fatal! Así nunca vas a alcanzar la libertad financiera.
Ponte una meta que motive tu ahorro y acostúmbrate a hacerlo. Además, no importa la cantidad, sino la constancia y crear el hábito. ¡No dejes que el viento se lleve tu dinero!
Error 4: no utilizar la tarjeta de crédito correctamente
Tener una tarjeta de crédito no solo es “compre ahora, pague después”. Este es uno de los errores financieros más comunes.
También puede servirnos para automatizar el pago de nuestros servicios como luz, internet o agua. Debemos aprovechar que las apps de las tarjetas nos ofrecen funciones para controlar nuestras finanzas y realizar transacciones sin necesidad de efectivo o tener que ir a un banco.
Error 5: tener gastos hormiga
¿Eres de las personas que compra golosinas, cafés, aguas embotelladas o refrescos todos días? Déjanos decirte que estás tirando tu dinero por la borda. Reduce este tipo de gastos y ahorra.
Error 6: no hacer inversiones
Las inversiones no son solo para empresarios, también tú puedes poner a trabajar tu dinero sin necesidad de grandes cantidades. En la actualidad, existen varias opciones accesibles que pueden hacer crecer tu dinero por poco que sea. ¡No cometas el error de dejar que tu dinero pierda valor con el tiempo y hazlo crecer!
Error 7: no tener un fondo de emergencias
Los imprevistos nunca faltan: se te cayó el celular, tu auto no arranca o tu mascota necesita atención veterinaria. Como sea, siempre es indispensable contar con un fondo de emergencias para cubrir los gastos más inesperados y no renunciar a tus planes.
Error 8: pensar que tendrás más dinero en el futuro
Tener un trabajo en el presente no significa que lo tendrás en 3 o 5 años. Por ello, debes dejar de gastar más de lo que ganas pensando en que la próxima quincena te repones. Este es un mal hábito y un error financiero que solo perjudica tus finanzas y no las deja crecer.
En definitiva, eres joven, tienes energía, opciones laborales e ingresos suficientes para mantener un estilo de vida. Pero esto no siempre será así, entonces comienza a crear hábitos que mejoren tu salud financiera y te permitan contar con una economía sólida, sin cometer demasiados errores financieros.
