Pagar solo el mínimo de tu tarjeta de crédito tiene consecuencias para tu historial crediticio. Por qué debemos evitar esta práctica y qué podemos hacer.
Si alguna vez te has preguntado qué pasa si solo haces el pago mínimo de tu tarjeta de crédito, es clave que sepas que esto puede dañar tu historial crediticio y afectar tus oportunidades de obtener préstamos o mejores líneas de crédito. Aunque al pagar el mínimo mantienes la cuenta al corriente, el saldo pendiente genera más intereses y puede desordenar tus finanzas personales.
Tarjeta de crédito: qué es el pago mínimo y cómo afecta tu historial crediticio
Primero, dejemos claro qué significa “pagar el mínimo”. Cuando recibes tu estado de cuenta de la tarjeta de crédito, generalmente te dan la opción de pagar el saldo total, una cantidad específica (el mínimo) o cualquier cantidad intermedia. Si optas por pagar solo el mínimo, estás cumpliendo con la obligación mínima requerida para evitar cargos por pago tardío, pero estás dejando el resto del saldo pendiente para el próximo mes.
Ahora, la pregunta del millón: ¿pagar solo el mínimo afecta tu score crediticio? La respuesta corta es sí, pero con matices. Pagar el mínimo no necesariamente te llevará directamente a un mal historial crediticio, pero puede tener efectos negativos a largo plazo:
Utilización de crédito: una de las métricas clave en el cálculo de tu historial crediticio es la utilización de crédito, que es la cantidad de crédito que estás utilizando en relación con tu límite total. Si solo pagas el mínimo, es probable que tu uso de crédito sea alto, lo cual puede impactar negativamente tu puntaje.
Intereses acumulados: al dejar una gran parte de tu saldo sin pagar, acumularás intereses sobre el saldo remanente. Esto puede llevarte a una deuda cada vez mayor y a pagar más en intereses a lo largo del tiempo, lo que afecta negativamente tu salud financiera en general.
Historial crediticio: alternativas y consejos para evitar inconvenientes
Si te encuentras en una situación en la que solo puedes pagar el mínimo, es importante buscar alternativas y no dejar que esta situación se convierta en una rutina. A continuación, algunas opciones a considerar:
Prioriza tus pagos: intenta destinar la mayor cantidad posible de dinero para pagar la mayor parte de la deuda de tu tarjeta de crédito.
Busca ayuda: si te encuentras en apuros financieros, considera hablar con tu emisor de la tarjeta para explorar opciones de pago flexibles o buscar asesoramiento financiero profesional.
Crea un plan: elabora un plan para pagar tu deuda de tarjeta de crédito lo más rápido posible. Esto puede implicar recortar gastos, aumentar tus ingresos o ambas cosas.
¿Qué es una tarjeta de crédito garantizada?
Además de estas estrategias, también puedes considerar la posibilidad de obtener una tarjeta de crédito garantizada. Este tipo de tarjetas puede ser una excelente manera de empezar a construir o reconstruir tu historial crediticio.
Al ser garantizada, reduce el riesgo para el emisor y te permite establecer un historial de pagos responsable, lo cual puede ayudar a mejorar tu puntaje crediticio a largo plazo.
Por último, pero no menos importante, recuerda que tu salud financiera está en tus manos.
