La Afore es una pieza central en tu futuro financiero. Te explicamos cómo funciona y por qué es importante empezar a ahorrar desde ahora.
Ahorrar para el retiro es una de las decisiones más significativas que puede tomar cualquier trabajador. En México, la Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) es la institución encargada de resguardar, invertir y hacer crecer el dinero que tú, tu empleador y el gobierno aportan periódicamente. El objetivo es claro: que al momento de tu jubilación cuentes con una pensión que te permita mantener un nivel de vida digno.
Aunque muchas veces se piensa que las aportaciones obligatorias serán suficientes, la realidad es que, debido a la inflación y al tiempo de cotización, el monto final suele quedarse corto.
Por ello, comprender cómo funciona tu Afore, qué beneficios ofrece y cómo aprovechar el ahorro voluntario es esencial para que tu futuro financiero no dependa únicamente de terceros.
Todo lo que debes saber sobre la Afore
Primero, las Afores son instituciones privadas que nacieron a raíz de la Ley del Seguro Social de 1997 e iniciaron su operación el 1 de julio del mismo año.
Cuando ingresas a trabajar en una institución donde cotizas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), se te asigna una institución financiera que llevará tu nómina y, además, una cuenta individual en donde se va acumulando tu ahorro para el retiro.
Normalmente, tú Afore es asignada por el gobierno, pero puedes cambiarla a la que más te convenga, solo necesitas tener tu CURP o Número de Seguridad Social a la mano.
3 aspectos clave sobre tu Afore
Tu ahorro se compone de tres partes: tus aportaciones, las de tu patrón y las del gobierno. Estas aportaciones buscan cubrir y asegurar todas tus necesidades de retiro, por lo que tu cuenta individual también se divide en las siguientes subcuentas:
Retiro, cesantía y vejez: se depositan cada dos meses las aportaciones que realizan cuando recibes tu sueldo y están compuestas por tu aportación (1.125% sobre tu salario base), la de tu empresa (5.15%) y la del gobierno (0.225).
Ahorro voluntario: es un ahorro voluntario adicional que puedes hacer para cumplir objetivos y metas futuras que requieren un capital financiero, o bien, para aumentar el monto de tu pensión. Recuerda que, en el momento de tu retiro, el dinero no valdrá lo mismo que ahora. Por lo que estas aportaciones son de gran ayuda para tu retiro.
Vivienda: aquí se destinan las aportaciones de los patrones para que puedas comprar una casa a través del Infonavit o el Fovissste. Ellos administrarán los recursos para hacer que rindan. El monto equivale al 5% de tu salario, más prestaciones extras que tengas.
Cabe destacar que estas características pueden variar conforme con quién cotices, ya sea ante el IMSS o ISSTE, pero se mencionaron las más generales.
¿Conviene o no ahorrar para el retiro en una Afore?
La respuesta depende de tu estilo de vida, tu edad y los años que trabajes. Sin embargo, las Afores son una opción segura, pues las inversiones son de bajo riesgo. Esto quiere decir que no generan tantos rendimientos, es decir, que las ganancias son mínimas.
Si deseas obtener mayor dinero con tus inversiones, es mejor buscar otras opciones, pero debes tener en cuenta que estas serán más riesgosas. Por eso, siempre será mejor buscar asesoría personalizada, porque además cada Afore ofrece mejores rendimientos según tu año de nacimiento o generación. Para consultar qué Afore te conviene, da clic aquí y selecciona tu generación.

